Este artículo fue publicado por primera vez en Mining.com en julio de 2025.
A menudo se requiere un mayor consumo energético, lo cual tiene implicaciones tanto ambientales como económicas, en particular considerando el alza de los precios globales de la energía. Las estadísticas indican que la industria minera explica cerca del 3,5 % del consumo energético final a nivel mundial. La conminución (chancado y molienda) puede representar hasta un 1 % de ese total, según CEEC International: Coalition for Minerals Efficiency: se abre en una ventana nueva
El procesamiento adicional necesario para mantener los niveles de producción genera también una degradación prematura en los equipos y en las piezas de desgaste y repuestos, lo que deriva en el envío de cantidades excesivas de materiales a rellenos sanitarios. El reemplazo de unidades desgastadas por máquinas y componentes nuevos también implica una elevada huella de carbono, asociada tanto al proceso de fabricación como al combustible utilizado para su transporte a las faenas.
Ante el desafío de reducir el consumo energético y minimizar el desperdicio, las operaciones mineras están explorando diversas fórmulas para optimizar el uso de la energía en el proceso de explotación y extender la vida útil de sus componentes.
Sin embargo, no siempre es fácil saber por dónde comenzar. Una alternativa es revisar primero el proceso de chancado dentro de la etapa de conminución. Las modificaciones o mejoras introducidas en las fases de chancado primario o secundario pueden tener un impacto inmediato en la sustentabilidad y, además, generar beneficios en procesos posteriores.
Aprovecha el potencial de las piezas de desgaste en chancadores
Al analizar el circuito de chancado, las piezas de desgaste presentan una excelente oportunidad para generar un impacto sustentable. Seleccionar piezas de desgaste que extiendan la vida útil puede aportar múltiples beneficios al chancador, y contribuir al mismo tiempo a cumplir los objetivos de sustentabilidad.
Maximizar la duración de las piezas de desgaste del chancador supone menos residuos que gestionar o reciclar. Como se deben suministrar menos repuestos, se generan beneficios de sustentabilidad en toda la cadena: menos necesidad de producir, menos emisiones de CO2 por la reducción de operaciones de fundición y menos transporte de piezas de desgaste.
Como ejemplo de piezas de desgaste más sustentables, Metso MX para chancadores de cono - se abre en una ventana nueva puede ofrecer hasta el doble de vida útil en aplicaciones de chancado secundario con chancadores de cono. Esto trae beneficios concretos y medibles: se reduce a la mitad el uso de piezas de desgaste y los soportes de revestimiento que acaban como residuo; disminuye el consumo de insumos de fabricación como agua, energía y moldes de arena; y se generan menos emisiones en el transporte.
Además, las actividades de mantenimiento exigen mucho del personal del sitio: son intensivas en tiempo de planificación e implementación, requieren técnicos altamente calificados y conllevan riesgos inherentes. Menos recambios equivalen a una menor necesidad de tareas asociadas a paradas por mantenimiento y a más tiempo productivo para tus chancadores. Eso puede impactar positivamente la rentabilidad. Las actividades de alto riesgo también se pueden reducir con una menor frecuencia de recambios.