jul. 24, 2025

Importante minera de Chile mejora recuperación y continuidad operacional con tecnología de sopladores VFD de Metso

Gracias a la renovación de sus sopladores y la implementación de soluciones de automatización, control de pH y dosificación de colectores, la planta elevó su recuperación de molibdeno a 64% y de cobre a 85% aproximadamente, aumentando además su capacidad operativa en un 21% durante el primer semestre de 2024.

Una reconocida operación minera en Chile alcanzó avances significativos en la eficiencia de su proceso de flotación, luego de implementar una serie de mejoras tecnológicas en su circuito Rougher en colaboración con Metso.

Este trabajo en equipo permitió optimizar tanto el rendimiento metalúrgico como la capacidad operativa de la planta, consolidando una respuesta efectiva a los desafíos técnicos que enfrentaba la operación, ubicado en lo alto de la cordillera de Los Andes, a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar.

Entre los principales resultados obtenidos, destaca el aumento en la recuperación de molibdeno, que llegó a aproximadamente un 64% gracias al control preciso del pH y a una dosificación más eficiente de colectores. En paralelo, la recuperación de cobre en la flotación colectiva mejoró en 2 a 3 puntos porcentuales, alcanzando un 85,4%.

Estos avances fueron posibles luego de una intervención clave en los tres sopladores fijos del circuito de flotación, que presentaban un alto grado de deterioro. Con un espacio de trabajo limitado y equipos que afectaban directamente las tasas de recuperación, se llevó a cabo un proceso de revisión y renovación durante 62 días, liderado por Metso.

Como resultado, la planta Rougher logró elevar su continuidad operativa, pasando de procesar 66 mil toneladas diarias a 80 mil toneladas por día. Este aumento del 21% en la capacidad operativa representa un salto sustancial en la productividad, asegurando un mayor volumen de mineral tratado y una operación más estable y eficiente.

Este proyecto se desarrolló en una de las principales compañías productoras de cobre de Chile, ubicada en plena cordillera de los Andes, donde las condiciones climáticas extremas -con temperaturas invernales que pueden descender hasta los -20°C- imponen exigencias adicionales a la operación.

La faena combina explotación a rajo abierto con una mina subterránea, lo que suma complejidad tanto desde el punto de vista logístico como operativo, y refuerza el valor de los logros alcanzados en continuidad y eficiencia.

Desafíos

Los tres sopladores de velocidad fija habían estado en funcionamiento durante más de 20 años y mostraban signos de deterioro, lo que reducía su capacidad operativa. La menor introducción de aire en las celdas afectó negativamente las tasas de recuperación de mineral en el proceso de flotación.

Además, los espacios reducidos en la planta de flotación dificultaban la maniobra o el traslado de piezas al área del soplador, lo que complicaba aún más los esfuerzos de mantenimiento y reemplazo de los equipos.

Solución

La faena minera decidió reemplazar los viejos sopladores de velocidad fija del sistema de sopladores de flotación de Rougher A y B por nuevos sopladores VFD, lo que marcó el inicio de importantes esfuerzos de reemplazo de los equipos. El trabajo también incluyó actualizaciones del sistema, como la eliminación de los viejos elementos de distribución de aire soplado y la instalación de otros nuevos para mejorar la confiabilidad y las operaciones.

La planificación y ejecución exhaustivas fueron cruciales para el éxito del proyecto, con 28 días de preparación y 34 días de ejecución, con turnos diurnos y nocturnos. El proyecto fue un esfuerzo colaborativo, con un planificación y ejecución realizada en forma conjunta por la compañía minera y el equipo de Servicios de Metso.

Resultados

El proyecto se completó en el plazo de 62 días, lo que implicó un total de 34.424 horas de trabajo de cuarenta y dos especialistas para finalizar los trabajos a tiempo.

Los nuevos sopladores permiten un control de velocidad variable, lo que los hace energéticamente eficientes gracias a la capacidad de ajustar la velocidad y el torque según los requisitos de carga.

Adicionalmente, la mayor disponibilidad de la planta de flotación permitió un mejor control del proceso y un aumento en la recuperación de cobre y molibdeno. Las mejoras también dieron como resultado una mayor productividad en la concentradora.

En concreto, se lograron los siguientes resultados:

Recuperación de molibdeno: aumentando a ≈64% gracias al control de pH y dosificación optima de colectores.

Recuperación de cobre (flotación colectiva): Incremento de alrededor de 2 a 3 puntos porcentuales, alcanzando ≈85,4%

Continuidad operacional: la planta Rougher mejoró su continuidad de ̴66 ktpd a 80 ktpd durante 1S 2024 (equivale a un 21% en su capacidad operativa), gracias a estos esfuerzos metálicos, automatización y control de pH.

Este tipo de mejora es muy relevante, ya que refleja un avance significativo en la continuidad y eficiencia de la planta, traducido en más mineral tratado por cada día de operación.

Cabe destacar que el proyecto se llevó a cabo sin accidentes y cumpliendo todos los objetivos de seguridad y calidad.

 

Positivo balance

Al comentar esta iniciativa José Luis Villarroel, administrador de Contratos de FSE de Metso, realizó un positivo balance del proyecto, destacando que “el trabajo en equipo, tanto del personal de la minera como de nuestros especialistas, permitió mejorar la disponibilidad de la planta de flotación, lo que fue la puerta de entrada para mejorar el control del proceso”. 

“El trabajo de servicio se llevó a cabo sin accidentes y con un alto grado de fiabilidad en la ejecución, entregándose los equipos en el plazo previsto. El resultado para la compañía minera es una mayor productividad en la concentradora, un mejor control del proceso y un aumento potencial de la recuperación de cobre”, agregó José Luis Villarroel, de Metso.